Un logopeda es el especialista sanitario dedicado a la prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la comunicación humana y las funciones asociadas a ella.

El objetivo principal  del logopeda es el de dotar a la persona con las herramientas necesarias para que pueda comunicarse de forma eficiente, lo que impacta directamente en su autoestima, su rendimiento escolar o profesional y su calidad de vida, y aunque comúnmente el logopeda es conocido por tratar dificultades como la adquisición del lenguaje, lectura,  escritura, y pronunciación y fluidez, aquí te dejamos 6 problemas que son mas comun que pasen y que un logopeda trata y que la mayoría de las personas desconoce:

  1. El “fracaso” de la ortodoncia (Deglución atípica): ¿Sabías que hay personas que se ponen brackets dos o tres veces porque sus dientes vuelven a torcerse? Esto en muchos casos  ocurre porque la lengua empuja los dientes al tragar. El logopeda reeduca la posición de la lengua para que el tratamiento del dentista sea definitivo.
  1. Dolor de mandíbula o “clics” al comer: Si te duele la mandíbula al masticar o sientes tensión en la cara, podrías tener una alteración en la articulación temporomandibular. Mediante la terapia miofuncional, el logopeda ayuda a relajar y equilibrar la musculatura facial.
  1. Fatiga vocal o ronquera al final del día: Muchos profesionales (profesores, comerciales, conferenciantes) creen que es “normal” terminar el día sin voz o con carraspera. No lo es. Este cansancio/fatiga en la voz podría indicar un mal uso de las cuerdas vocales que el logopeda puede corregir antes de que se convierta en una lesión como nódulos o pólipos.
  1. Respirar por la boca (Respiración oral): Parece inofensivo, pero respirar habitualmente por la boca en lugar de por la nariz puede provocar cansancio crónico, ojeras, mala calidad del sueño y paladar estrecho. El logopeda ayuda a “enseñar” al cuerpo a respirar correctamente por la nariz.
  1. Tardar mucho en comer o “hacerse bola”: Especialmente en niños o ancianos, el rechazo a ciertas texturas o la lentitud excesiva al comer no siempre es falta de apetito. Puede ser una dificultad motriz para masticar y tragar de forma segura y eficiente.
  1. La sensación de tener la palabra “en la punta de la lengua”: En adultos mayores, olvidar palabras con frecuencia o tener dificultades para organizar una frase no siempre es síntoma de demencia; a veces es un deterioro del lenguaje que puede trabajarse con estimulación cognitiva logopédica para mantener la agilidad mental.

A menudo, normalizamos pequeñas dificultades pensando que “siempre he sido así” o que “es algo sin importancia”. Sin embargo, como hemos visto, la forma en que hablamos, tragamos o respiramos influye directamente en nuestra salud física y emocional. No tienes que acostumbrarte a vivir con estas limitaciones. Si te has sentido identificado con alguno de los puntos anteriores, o si notas que la comunicación está siendo un obstáculo en tu vida o en la de tus hijos, dar el paso de consultar con un profesional es el primer paso hacia una mejor calidad de vida