Un logopeda es el especialista sanitario dedicado a la prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la comunicación humana y las funciones asociadas a ella.
El objetivo principal del logopeda es el de dotar a la persona con las herramientas necesarias para que pueda comunicarse de forma eficiente, lo que impacta directamente en su autoestima, su rendimiento escolar o profesional y su calidad de vida, y aunque comúnmente el logopeda es conocido por tratar dificultades como la adquisición del lenguaje, lectura, escritura, y pronunciación y fluidez, aquí te dejamos 6 problemas que son mas comun que pasen y que un logopeda trata y que la mayoría de las personas desconoce:
- El “fracaso” de la ortodoncia (Deglución atípica): ¿Sabías que hay personas que se ponen brackets dos o tres veces porque sus dientes vuelven a torcerse? Esto en muchos casos ocurre porque la lengua empuja los dientes al tragar. El logopeda reeduca la posición de la lengua para que el tratamiento del dentista sea definitivo.
- Dolor de mandíbula o “clics” al comer: Si te duele la mandíbula al masticar o sientes tensión en la cara, podrías tener una alteración en la articulación temporomandibular. Mediante la terapia miofuncional, el logopeda ayuda a relajar y equilibrar la musculatura facial.
- Fatiga vocal o ronquera al final del día: Muchos profesionales (profesores, comerciales, conferenciantes) creen que es “normal” terminar el día sin voz o con carraspera. No lo es. Este cansancio/fatiga en la voz podría indicar un mal uso de las cuerdas vocales que el logopeda puede corregir antes de que se convierta en una lesión como nódulos o pólipos.
- Respirar por la boca (Respiración oral): Parece inofensivo, pero respirar habitualmente por la boca en lugar de por la nariz puede provocar cansancio crónico, ojeras, mala calidad del sueño y paladar estrecho. El logopeda ayuda a “enseñar” al cuerpo a respirar correctamente por la nariz.
- Tardar mucho en comer o “hacerse bola”: Especialmente en niños o ancianos, el rechazo a ciertas texturas o la lentitud excesiva al comer no siempre es falta de apetito. Puede ser una dificultad motriz para masticar y tragar de forma segura y eficiente.
- La sensación de tener la palabra “en la punta de la lengua”: En adultos mayores, olvidar palabras con frecuencia o tener dificultades para organizar una frase no siempre es síntoma de demencia; a veces es un deterioro del lenguaje que puede trabajarse con estimulación cognitiva logopédica para mantener la agilidad mental.
A menudo, normalizamos pequeñas dificultades pensando que “siempre he sido así” o que “es algo sin importancia”. Sin embargo, como hemos visto, la forma en que hablamos, tragamos o respiramos influye directamente en nuestra salud física y emocional. No tienes que acostumbrarte a vivir con estas limitaciones. Si te has sentido identificado con alguno de los puntos anteriores, o si notas que la comunicación está siendo un obstáculo en tu vida o en la de tus hijos, dar el paso de consultar con un profesional es el primer paso hacia una mejor calidad de vida

