Ir al psicólogo sigue generando muchas dudas. Para algunas personas, la terapia es “hablar de los problemas”; para otras, recibir consejos o soluciones rápidas. Sin embargo, el trabajo psicológico en sesión es mucho más amplio, estructurado y basado en evidencia científica.

En este artículo te explico qué hace realmente un/a psicólogo/a durante una sesión de terapia y qué puedes esperar del proceso.

  1. Escuchar… pero de forma profesional y activa

Sí, hablar es parte de la terapia, pero no se trata de una conversación cualquiera. El/la psicólogo/a escucha de manera activa, empática y especializada, prestando atención no solo a lo que dices, sino también a:

  • cómo lo dices
  • qué emociones aparecen
  • qué temas se repiten
  • qué se evita o cuesta nombrar

Esta escucha profesional permite identificar patrones, conflictos emocionales y necesidades psicológicas que muchas veces no son evidentes para la propia persona.

  • Evaluar y comprender el problema en profundidad

Uno de los objetivos centrales de las primeras sesiones es evaluar la situación. Esto no significa juzgar ni etiquetar, sino comprender:

  • qué está ocurriendo
  • desde cuándo
  • en qué contextos aparece el malestar
  • cómo afecta a la vida diaria
  • qué recursos tiene la persona y cuáles no

Según el caso, el/la psicólogo/a puede utilizar entrevistas clínicas, cuestionarios o registros, siempre con el consentimiento del paciente.

  • Formular una explicación psicológica del malestar

A partir de la evaluación, el/la profesional construye una formulación del caso, es decir, una explicación psicológica que integra historia personal, emociones, pensamientos, conductas y contexto.

Esta formulación permite responder preguntas como:

  • ¿por qué pasa esto?
  • ¿por qué se mantiene en el tiempo?
  • ¿qué lo activa o lo empeora?

Lejos de ser una etiqueta, esta comprensión compartida tanto por el paciebte como por el/la terapéuta suele ser un primer alivio para muchas personas.

  • Establecer objetivos terapéuticos realistas

La terapia no es un espacio indefinido. Psicólogo/a y paciente trabajan juntos para definir objetivos claros, por ejemplo:

  • reducir síntomas de ansiedad o depresión
  • mejorar la regulación emocional
  • cambiar patrones relacionales
  • desarrollar habilidades de afrontamiento
  • elaborar experiencias dolorosas

Estos objetivos pueden ajustarse a lo largo del proceso y siempre respetan el ritmo y las necesidades del paciente.

  • Aplicar intervenciones psicológicas basadas en evidencia

En sesión, el/la psicólogo/a utiliza técnicas y estrategias psicológicas respaldadas por la investigación científica. Dependiendo del enfoque y del caso, esto puede incluir:

  • trabajo con pensamientos y creencias
  • entrenamiento en habilidades emocionales
  • exposición gradual
  • reestructuración de patrones conductuales
  • psicoeducación
  • trabajo con experiencias pasadas
  • ejercicios dentro y fuera de sesión

El/la psicólogo/a no da consejos, sino que aplica técnicas y estrategias para facilitar que se produzcan cambios psicológicos sostenibles.

  • Acompañar emocionalmente el proceso

El cambio psicológico no es lineal. Durante la terapia pueden aparecer miedo, resistencia, tristeza, enfado o ambivalencia. Parte fundamental del trabajo del/la psicólogo/a es acompañar emocionalmente, ofreciendo un espacio seguro donde todo eso pueda expresarse sin juicio.

La relación terapéutica, conocida como alianza terapéutica, es uno de los factores más importantes para el éxito de la terapia.

  • Evaluar el progreso y ajustar el proceso

A lo largo del tratamiento, el/la psicólogo/a revisa junto al paciente:

  • avances
  • dificultades
  • recaídas
  • nuevas necesidades

La terapia es un proceso dinámico, no un protocolo rígido. Ajustar el trabajo es parte de una práctica profesional responsable.

  • Preparar el cierre y fomentar la autonomía

Contrario a lo que se cree, el objetivo de la terapia no es “depender del psicólogo”, sino desarrollar autonomía psicológica. Cuando los objetivos se han alcanzado, se trabaja el cierre del proceso, reforzando recursos y previniendo recaídas.

En resumen

Un/a psicólogo/a en sesión:

  • escucha de forma profesional
  • evalúa y comprende el malestar
  • ofrece una explicación psicológica
  • aplica intervenciones basadas en evidencia
  • acompaña emocionalmente
  • promueve cambios y autonomía

La terapia es un espacio de trabajo psicológico, no solo de desahogo.